Permisos de comida y entrenamiento: ¿estás cayendo en esto?

Uno de los problemas principales que encuentro en pacientes que son atletas es este: querer bajar de peso y no lograrlo a pesar de ser súper disciplinados con su rutina de entrenamiento.

Estudiando un poco de psicología de la alimentación, he encontrado que el perfil de personalidad de los atletas es parecido: exigentes consigo mismos, disciplinados, determinados y algo obsesivos (espero jaja) esto se traduce a querer controlar todo en sus vidas: chamba, entrenamientos, amigos, familia, etc, pero para muchos existe un punto débil que es la alimentación.

Para algunos que dedican horas a hacer ejercicio y entrenar duro, la alimentación pasa a segundo término al pensar que no pasa nada si comen más postres o papas o cacahuates pues "hice mucho ejercicio".  Aquí está el problema.  Muchos pensarán que estoy exagerando pero si analizamos bien, el hecho de adoptar estas conductas compensatorias es nocivo tanto para la salud física como para la salud psicológica. El pensar que porque entrenaste muchísimas horas te hace merecedor de ese postre o esas garnachas llenas de grasa, está mal. La comida no se merece, no es un premio ni un castigo. Te explico porqué:

Alimentarnos además de tener un contexto cultural y social, debe ser visto como nuestro momento de ir a cargar gasolina para rendir bien. Sobretodo si haces triatlones, corres o eres un boxeador amateur, tienes que empezar a ver la comida como eso, gasolina. Y como trato de explicarlo a mis pacientes es así, ¿qué gasolina le pondrías a tu coche? seguro procurarías darle la mejor, la que menos contamina y la que te da más rendimiento. Pues algo similar pasa con los alimentos que consumimos: hay que escoger calidad sobre cantidad. Aunque hayamos corrido medio maratón o rodado 3 horas, hay que procurar darle a nuestro organismo alimentos de buena calidad. Muchas frutas, verduras, granos integrales y proteínas bajas en grasa, para que de esa forma te de el mejor rendimiento posible. También tienes que ver cuánta de esa gasolina vas a necesitar: ¿llenarías tu tanque para ir a dos cuadras cerca de tu casa ó te vas a ir en carretera 3 horas y necesitas tanque lleno? Igualito sucede con nuestro cuerpo, tal vez los días sin entreno comas menos y en días de cargas fuertes necesites comer algo más.

Recuerda que tienes que tomar en cuenta que quizá durante los entrenamientos largos consumas gomitas, geles, sandwiches de cajeta o dulces y eso tampoco está mal, más bien es justo eso: darle al cuerpo la gasolina que necesita en el momento adecuado, el usar este tipo de suplementos y comidas, entra perfectamente dentro de la nutrición deportiva. Los postres, las papitas y las botanas pueden ser incluidas en tu dieta siempre y cuando procures respetar este principio de CALIDAD VS. CANTIDAD. Con esta manera de ver los alimentos verás que poco a poco empiezas a compensar menos y empiezas a bajar de peso. Verás que si dejas de darte esos permisos y a creer que mereces comer más te sentirás mejor contigo y verás los resultados de adoptar este nuevo hábito tanto en tu rendimiento como en tu salud mental.

Saludos!

Mariana


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